Cuando regalar delantales personalizados

Si tienes un amigo que le gusta mucho cocinar o le gusta más bien muy poco, podrías considerar que es un buen candidato para regalarle un delantal personalizado. Aunque para hacer este regalo a veces no es tan importante el quien sino el cuándo regalar delantales personalizados, porque como con la comedia, a veces lo más importante no es el mensaje, o el delantal en este caso, si no el tiempo en el que se entrega. Entonces ¿cuándo regalar un delantal personalizado? Pues hay varias ocasiones que vendrán como anillo al dedo.

El amigo que se independiza

Delantales personalizados

Todos tenemos un amigo que en un momento u otro de su vida logra dar el paso y se independiza, normalmente de sus padres, aunque a veces puede ser de una relación, y pasa a vivir solo en un sitio nuevo. Este es un momento ideal para regalarle un delantal personalizado. Un sencillo delantal con la fecha de su independización marcará de forma eficaz el mensaje de que ahora debe valerse por sí mismo y esto incluye claro está, su alimentación y el preparado de sus comidas. Algunos se reirán, pero otros apreciarán de corazón este golpe de realidad.

Una indirecta subliminal

A veces la mejor ocasión para regalar un delantal personalizado es cuando tú quieres enviarle un mensaje de forma no muy directa a un amigo. Es aquí donde entra en juego la personalización, ya que ella es la que aportará el mensaje indirecto del que el delantal es solo un medio. Suponte que tienes un amigo con un estupendo patio y llega el verano y sueñas con que tu amigo te invite a un asado en su patio… Entonces como de la nada le regalas un delantal con una parrillera estampada en el frente. Quizás no será tan sutil, pero seguro que te invita al menos para que lo veas estrenar el delantal. Puedes insinuar también que tu amigo necesita comenzar a cuidar su dieta, centrarse más en la cocina o incluso, centrarse menos.